Las coincidencias no son ni más ni menos lo que tú quieres que sean, y son una de las cosas más bellas de la vida.
Un gin tonic en casa de Alessandro, y nos cuenta del lugar más perdido del mundo – las Islas Pitcairn. Tardamos bastante en entender cómo se escribe el nombre, y cuando llegamos a casa las busco en Google Earth. Después de un par de semanas, Steven me cuenta que tiene su reloj en el huso horario de las Pitcairn.
Misha me habla de TED, y una delas primeras conferencias que me enseña es la de Malcolm Gladwell (What we can learn from spaghetti sauce). En el blog de Elena veo que la web de Malcolm Gladwell es uno de los pocos enlaces no gastronómicos.
Acaba de llegarme Internazionale, y el horóscopo de Rob Brezsny me levanta el ánimo. La revista es de la semana pasada, pero se adapta perfectamente a ésta.



