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23 junio, 2010 / annalibera

Galicia, el segundo día

Para sacar ideas, afinarlas, darle mil vueltas, nada mejor que ir paseando. Y vaya si he paseado.


En el mercado de Padrón, bancos de pescado, maragotas, Sanmartiños, y mucho bacalao salado. Y tanto, tanto pan. Ahora entiendo por qué siempre hablan del pan gallego. Esas hogazas enormes, parecidas al pane pugliese – si es que de verdad habrá que hacer una serie de post gemelados Galicia-Italia!

Llegamos a Cambados, y haciendo tiempo hasta que abra Pandemonium nos cruzamos con Eva y Iago, de Acio.

No sólo tienen una comida estupenda, sino que en el huerto detrás del restaurante cultivan verdura ecológica, y tienen unas camisetas geniales. Ellos también van a ir a Pandemonium. Por algo será.


Repito, esto de ir por restaurantes con alguien que conozca a los cocinero es todo un lujo. Antonio Botana ya está avisado de que llegamos, y nos va sacando platillos – no estamos ahí para comer porque hemos quedado luego con las 2/3 partes de la familia Gourmet. Unos pimiento de Padrón (¿o ahora hay que decir de Herbón?) ecológicos. Antes, un cuenquito de callos (descifrando las varias partes del cerdo pensaba en lo que le hubiera encantado a mi padre ese plato: trippa, nervetti y alguna cosa más que no he reconocido, en un mismo plato!)

Lacón relleno de lengua

Un plato de lacón relleno de lengua. Repito, un viaje de memoria para mi – la lengua para mi es comida de la infancia, que no he cocinado nunca y que identifico con los extraños experimentos culinarios de mi padre. (Otro día contaré de cuando intentó cocinar pulmones.)


Y esto. Oh, esto. Lo juro, nunca volveré a levantar una ceja cuando un gallego me diga lo excelso que es el marisco en su tierra. Esos berberechos. Ay. Al vapor, nada más. En un punto que ya no estaban crudos, pero aún estaban jugosos, en la boca estallaban. Las mejores conchas que haya comido, sin ninguna duda.

Pulpo, como no

Hambre ya no tenía, pero la Gourmet 2.0 nos esperaba en Catoira, por un poco de pulpo y de xoubas. Es un gustazo ver a una niña de aún 3 años comerse con gusto tentáculos de pulpo. El café, en casa de César – un lujo de terraza con vistas a una piscina. Una pena que haya tanto viento y que estemos sin bañadores.

En Boiro, me voy familiarizando con el panorama, ya que espero volver pronto, y en buena compañía. Hace calor, el viento ha bajado, y las ganas de bañarse son muchas – aunque el agua tiene que estar helada, sobre todo para una adriática como yo. En todo esto, la charla no para. Algo va a salir de todo esto, los proyectos se acumulan y se juntan. Vaya otoño me espera.


De vuelta a Santiago para reencontrarnos con Rodrigo, pasamos por Os Chans do Barbanza. No tengo idea de lo que me espera, y es una maravilla. A veces me recuerda las curvas para subir al Piancavallo. La cascada, otra de la sierra de mi zona donde fuimos a bañarnos una vez con Becki. La cima, ya sin árboles, es un mar de brezo, y estoy en Escocia, cerca de casa de Patsy & Murray. Lo totalmente novedoso, y que pilla la respiración, es el panorama de la ría de Boiro desde arriba. Estamos con prisas, ya vamos tarde, y es una pena. Otra vez me llevo las botas, y nos damos un paseo por ahí.

No sé cómo no he acabado afónica, o con los oídos saturados. Pero todas las palabras han merecido la pena. Vamos buscando los últimos rayos de sol, y por cuanto uno quiera evitar la zona turística se acaba llegando al Obradoiro.

7 comentarios

Dejar un comentario
  1. Gourmetdeprovincias / jun 23 2010 20:31

    Asi tienes motivo para repetir. Una gozada haber compartido tanta charla el fin de semana contigo, con Rodrigo y, más esporádicamente, con toda esa gente: Eva, Iago, Antonio, Chus, César…

  2. Beluka / jun 24 2010 11:50

    Anna, me has puesto la piel de gallina hablando de mi tierra… Cómo no vamos a tener morriña cuando nos sacan de aquí! Yo debo tener el verde de la tierra y el mar metidos en el tuétano, porque no aguanto fuera de casa :)
    Me alegro mucho de que te haya gustado todo, espero poder ir a los restaurantes de los que hablas.
    Por otra parte, me encanta lo que dices de los berberechos, esos pobres olvidados, que sólo con abrirse al vapor son una delicia (aunque yo hace ya más de diez años que no los puedo probar… una gallega alérgica al marisco y a los cefalópodos, no sabes qué tortura!).
    Nada, no me lío, que me ha encantado tu crónica y que serás bienvenida por nuevas zonas cuando quieras ;)
    Bacci

  3. Caminar sin gluten / jun 24 2010 13:08

    Nos alegra ver que has disfrutado de buena compañía en Galicia, ya que de buena mesa, en esa tierra nunca se duda.

    Nos ha gustado mucho tu crónica y que lo hayas pasado bien.

    Besotes

    Ana y Víctor.

  4. guisandomelavida Carmen ALbo / jun 24 2010 20:27

    Me encantan las crónicas de mi tierra de ojos ajenos pero muy cercanos, y sobre todo viajados.

    Un placer leerte

  5. annalibera / jul 10 2010 8:38

    @Jorge seguro que repetiré, me quedan unos cuantos sitios para explorar, no?

    @Beluka como ya le he comentado a otro – lograr emocionar a los mismos gallegos es todo un orgullo para mi. Siento que no puedas comer berberechos pero… que le vamos a hacer, así hay más para los que podemos! :)

    @Ana y Víctor, un abrazo, sabéis cuánto os quiero.

    @Carmen el placer es ser leída :) Muchas gracias.

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