En todas las esquinas están abriendo gastrobares, y entre nosotros ya utilizamos la palabra casi con derisión: ayer vi uno con pantalla gigante y fútbol! Si con la quinta gama todos pueden ser cocineros, el gastrobar se está volviendo igual de omnipresente y homogéneo – en platos (mediocres) y precios (altos).
Antes de que llegara esta ola de nuevos locales a Sevilla, La Azotea ya estaba ahí. El nombre pasaba de boca en boca porque tenía algo de milagroso: un lugar bonito, donde te acogen con una sonrisa, con buenos vinos por copas a precios honestos, tapas novedosas con buen producto y bien ejecutadas. Y el precio nunca falla.
Nunca he conseguido comer sentada en mesa, porque está siempre tan lleno que es una suerte encontrar sitio en la barra. Aún así voy contenta y salgo siempre satisfecha, con la sensación de haber gastado bien mi dinero.
La última vez, con Akari, probamos unas coquinas con mini alcachofas fritas. La media ración era muy abundante, y a 8€ una opción más que interesante.
El guiso de Garbanzos con níscalos y atún, sencillo y honesto, a 4€ sigue estando en un precio muy razonable.
Dos tapas y una copa de vino por persona, y sales comido (lo he dicho, las porciones son abundantes) y feliz por no más de 12€.
La Azotea
Jesús del Gran Poder, 31
[y también, desde hace pocos meses, en calle Zaragoza, 5]
Sevilla
cierra domingo y lunes








Apuntado queda. Hay Sevilla hay que ir…hay que ir.
Un saludo.
Por cierto, estoy totalmente de acuerdo con lo de los gastrobares. En Madrid abundan, menos mal que tambien los hay decentes :-)
A Sevilla tienes que venir, sí! Un beso muy grande Carlos!
No lo conocía… hay que ponerle remedio a esto, digo yo. Y pronto ;)
Pronto pronto pronto. Oye, igual podemos ir con Vero, no?
Una de las pocas ventajas de ser pobre es que los bancos y demás poderosos sí que te roban, pero en los gastrobares de ful no tienen opción porque simplemente no hay presupuesto. Claro que no deja de ser un ‘están verdes’ que decía la zorra.
Y en cambio, cuando un local es como este que nos describes incluso hacemos el esfuerzo de ahorrar unas semanas para poder darnos el homenaje. Suele valer la pena :)
La Azotea creo que sí, vale la pena!
uy! yo no he ido…ni sabía que estaba allí! habrá que probar…
Habría que quedar entre blogueros sevillanos ;)
Ma’punto a ir con Vero y contigo (y con quien se anime, claro).