Vivos y felices, así estamos una semana después de GastroTechDays. Mi papel pasó sobre la marcha desde organizadora-consorte a socializadora transcultural a security, así que me pongo mi pequeña medallita por como fue todo. Varias cosas a pulir, por parte Gastro y por parte Tech, pero creo que en general los que asistieron con mente y corazón abierto se fueron contentos.
Todo es mejorable, cierto, pero si se hubiese querido hacer el evento perfecto (admitiendo que eso exista) no se habría hecho nada. No sé si Jorge quiere hacerlo público, pero si supiérais con qué presupuesto se hizo todo os quedaríais boquiabiertos. Gracias a la testarudez de Ferran Adrià, que lo veía clarísimo, a Telefónica que puso mucho de su lado, al trabajo 24/7 de Txaber, Jorge y Oriol (soy testigo de correos y llamadas sábados y domingos en horas imposibles), y al apoyo incondicional de ciertas marcas que apostaron desde el principio sin poner pegas, en poco más de tres semanas se ha organizado GastroTechDays 2011.
Terminada la parte semi-oficial, dejo aquí como siempre mi visión personal, que mucho tiene que ver con, claro, las personas. Xabier, Sergio, Gorka, Patricia, (y Rosana, y Cristina, y Pepe) fueron algunos de los amigos y bloggers que vinieron, un poco invitados, un poco patrocinados, pidiéndose días en el trabajo para poder estar en Barcelona con nosotros. Arrastramos ya meses de amistad y veo muchos por delante. ¡Gracias!

Patrocinadores ha habido varios, grandes y pequeños, pero quiero acordarme de especial manera del CETT y de Nan y Vinyet, sus caras visibles, que para mi son un ejemplo clarísimo de como los negocios se pueden -y deben- hacer también y sobre todo con el corazón y el buen rollo. Sólo ellas saben lo que les debemos en cuanto a problemas solucionados, facilidades infinitas, buen hacer profesional y, además, viajes en taxi especiales…

Entre otros: Cristina Garbancita, Fernando Huidobro, Luisa, Francis Paniego, Pepe Solla, Marcos Morán
En la sala, escuchando la primera mesa (que derivaba ruinosamente hacia periodismo y guías) había de todo: blogueras-tuiteras-gastronómica, escritores-abogados, cocineros con y sin mujer, y bloggers gastronómicos de primera hora como Marcos Morán que, me dicen además, cocinan bastante bien ;)
Por cierto, sus apuntes al final de esta mesa, y en la siguiente donde era uno de los protagonistas, fueron sin duda de los mejores. Una de las cosas que me han gustado de GastroTechDays, que los cocineros se exponieran a la vista y al oído más allá de los circúitos circenses de los grandes congresos. Y si se hubieran quedado a comer con nosotros en el CETT, la experiencia habría sido aún más enriquecedora.
Después de más de un año girando por España comiendo y tuiteando, ¡por fin he conseguido conocer a Oscar! Un ejemplo de por qué internet es bello: hay vida más allá de blogueros presumidos y de guerruchas corporativas – personas, caras, corazones que soy feliz y orgullosa de conocer.
Allá van otras personitas a las que quiero mucho: además de Oscar, Xesco, Rosana, Rachel y Josep Ángel. Echamos mucho de menos un enchufe a mano, Telefónica, que lo sepas. Un iPad de regalo tampoco habría estado malo (oye, igual cuela…)
Uno de los patrocinadores, la bodega Barbadillo, participó de varias formas. Esta de jamón ibérico 100% de bellota Sierra de Sevilla con cortador anexo seguramente fue de las más queridas. Creo que fue la primera vez en la vida que dije “No puedo más, gracias”, frente al vigésimo plato de jamón recién cortado. Un éxito.
El otro puntazo de Barbadillo fue la Cata Al Filo de lo Imposible, dirigida por Pepe Ferrer. Siete vinos (seis de Jerez), ocho sabores (¡sorpresa!), maridajes novedosos y sobre todo una cata que ha arrancado risas, exclamaciones y hasta aplausos. Una pena tener que terminarla corriendo (llegábamos tarde a la cena en Damm) porque sin duda fue lo mejor de las sesiones de la tarde.
Entre las bellas personas que conocí, no puedo no destacar a Stefano Bonilli y a Marinella. Conocía a Bonilli de fama por (parte de) su carrera (fundador y ex director de Il Gambero Rosso, y ahora blogger en Il Papero Giallo y futuro ¿director? de Gazzetta Gastronomica), y por eso había sido invitado. Podía haberse quedado en nada más que eso, un invitado con algo que contar. Pero además de contar, escuchó, preguntó, comió y compartió con nosotros dudas, opiniones y humanidad varia. Un bonito descubrimiento (más aún cuando me doy cuenta de que sin saberlo he estado siguiendo su trabajo desde finales de los años 80).
Y de todas las comidas y bebidas que compartimos con amigos, invitados y ponentes a GastroTechDays, que quede esta foto de la última noche en el cóctel de despedida en el Milano (al que nos invitó cocina.es y su directora de operaciones además de socia y amiga nuestra Rosana Domínguez). A las tres de la madrugada, después de unos cuantos Aviation y Old Fashioned, el concepto “pose natural” queda cristalinamente claro.
Así que gracias, grazie, graciñas, obrigada y thank you a todos, nos vemos el año que viene.



























