Una breve nota para deciros que en el otro blog hay novedades para Navidad y enero. Parece que me es imposible descansar un momento, y justo cuando ya domino los tiempos de la organización de los talleres, voy y me meto en otro fregao. No me engaño, seguiré siendo así siempre – aunque de vez en cuando me quejo y deseo no sé, una semana sin tener que pensar en nada. (Imposible, lo sé).
Estoy muy contenta de cómo están yendo los talleres, y no hablo sólo de que se apunte mucha gente: la satisfacción al haber tenido una idea, y de que se vaya haciendo realidad, es enorme. Cada día quiero arreglar cosillas, añadir algo, y siempre con la idea de crecer y de hacer las cosas realmente bien. Despacio, consolidando lo que está bien, y dando un paso a la vez.
Por esto los talleres son aún en mi cocina, aunque a veces se me quede estrecha, o el horno funcione regular: voy despacito, afianzando programas, perfeccionando técnicas, conociendo a más gente, escuchando opiniones. Algún día, espero, :Panepanna tendrá una sede toda suya, y mi casa quedará para las cenas con amigos y la #twittarta navideña.
Este año, con todos los cambios que ha habido, no sé si tendré el tiempo de montar el árbol de Navidad o cualquier otra decoración. Pero para 2011 os prometo un mes de diciembre hipernavideño. ¡Felices fiestas!
*cita incomprensible a los no-italianos, sorry. Es el comienzo de una canción de Vasco Rossi, Bollicine.






















