Si es domingo, hay callos

Hoy estoy camino de Sevilla, en mi doble cita mensual con la Vía de la Plata, probablemente sumida en la niebla hasta Béjar.

Ayer, tomamos el vermú en O Padriño, en Bastavales. Y como era domingo, la tapa era de callos con garbanzos.

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Esto de las tapas gratis, aquí en la zona de Santiago, es algo que sigue sorprendiéndome – y según el sitio y la tapa, encantándome.

Y a veces, al rato te ponen una segunda tapa. Ayer, fue de mejillones.

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Desayuno en PaCatar

Hay pocas cosas que me gusten más que los desayunos en Andalucía. Las tostadas de pan de verdad, con algo salado – aceite, jamón, manteca colorá, zurrapa, carne mechada…
Una pena que el café a menudo falle – os imagináis un buen café con leche como el de Galicia junto con una entera de jamón ibérico?

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A una tostada con algo dulce tampoco le digo que no. En PaCatar (local de tapas y vinos con el que colabora Gastrópodos) ponen, si la pides, mantequilla de cabra. Una locura de sabor.

(Esta mantequilla iban a traerla, al principio, de las Azores, o así nos había contado Pepón. Esta sin embargo creo que es de Covap. Ojalá la comercializaran en tiendas!)

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Pequeño detalle de las mesas en PaCatar: debajo llevan espuma aislante para reducir el ruído. La cuestión de la contaminación acústica a menudo se descuida en la hostelería, primando el diseño sobre el confort global de los clientes. Enhorabuena a  los responsables del proyecto por cuidar este detalle!

Primer día de trabajo 2012

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Tomando fuerzas para el taller de esta noche en Garum. Es el primero que organizamos en Santiago y estoy encantada, diez plazas confirmadas. Un buen augurio, sin duda.

La cita es a las 19,30 en Garum Bistro, praciña das Penas, Santiago.

Si te interesa (podrían caber un par de personas más) contacta con Garum, 981 06 26 31.

Felices Reyes!

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En Negreira no pides un roscón pequeño o grande: pides uno de 4, 6, 9 o 12 huevos.

Cenainedit 2011

Estoy en Negreira, Galicia, terminando la pausa festiva; mi ordenador está, sin ratón ni teclado, en Cáceres; este post lo estoy escribiendo en el móvil, con la aplicación para Android de WordPress. Así me gusta empezar el año, con nuevos retos!

La verdad es que las fiestas empezaron muy bien, con una cena en Casa Paloma en Barcelona, con Jorge, Javi y Mar de Gastronomía y Cía., Garbancita y Txaber de El Cocinero Fiel. Fue nuestra cena de empresa de Navidad: al ser todos freelance autónomos no tenemos empresa, así que buscamos entre nuestros clientes a una que se hiciera cómplice y patrocinadora. Damm hizo una labor estupenda, y nos trataron como reyes, invitándonos a pasar una noche perfecta en Barcelona.

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Que en el bar donde paramos a tomar la primera tuvieran Estrella Damm fue una coincidencia afortunada.

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Nada más entrar se ve la postación de los tartare, por los que es conocida Casa Paloma. Y con razón!

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Único fallo, desde el punto de vista gastroblogger: la iluminación muy suave. La atmósfera quedaba preciosa, pero nuestras fotos o muy oscuras o con flash.

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No obstante el nombre del evento, no fue una cena sólo a base de Inedit. Nos la propusieron maridada con el tartare, y en los vasos de loza tradicionales, hechos expresamente para el restaurante.

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Y la cena? Pues muy buena. Nos habían preparado un menú, con los clásicos de su cocina, aunque nos invitaron más veces a pedir cualquier otro plato que nos apeteciera de la carta.

Esta tosta con foie y trufa, un buen ejemplo: buenos ingredientes, equilibrados, sin prepotencia.

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O este huevo a baja temperatura con patata y trufa.

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Este es el tartare – yo tomé de solomillo, otros de solomillo con ostras (muy rico también). Antes de servirlo, dan a probar una cucharadita para poder corregir el punto del aliño.

Cómo terminó la noche? Muchos gin tonics después (en algún momento se acabará esta moda?) acabamos a las 6 en una habitación de hotel… pero esa es otra historia.

Los números de 2011

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui es un extracto

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog fue visto cerca de 56.000 veces en 2011. Si fuese un concierto en la Ópera, se necesitarían alrededor de 21 actuaciones agotadas para que toda esa gente lo viera.

Haz click para ver el reporte completo.

historia + diseño + gusto = tortas de aceite

andalucismos

En febrero colgaba esta foto de mi último intento de decoración en el piso nuevo. Aficionada a las tortas de aceite, había visto que todas tenían el mismo tipo de envoltorio, un papel parafinado con un logo sencillo y viejorro en azul. (Ahora, diciembre 2011, tengo 5 cuadros en total, y otros 3 o 4 papelillos que esperan a que suba a Ikea a por más marcos). Quien venía a casa siempre acababa fijándose en esos cuadros, y la pregunta era siempre la misma: ¿Por qué?

Ahora, a parte que preguntar a un coleccionista por qué hace lo que hace no lleva a ningún lado – la única respuesta posible es “Porque sí” o, mejor, “¿Por qué no?” – una razón realmente la hay. Más allá de la estética, y más allá del gusto, o más bien aúnando estas dos cosas, las tortas de aceite para mi son Sevilla. Pero no la Sevilla de los tablaos flamencos, de la sangría, o de la Semana Santa y la Feria, o la de la Alameda, o la de los bares de tapas. Son la Sevilla cotidiana, en la que no reparas, pero que cuando te alejas la echas de menos.

Pero ese papel blanco con letras azules también me provocaba curiosidad. ¿De dónde venía ese estilo? ¿Empezó uno y los otros siguieron? ¿Por qué azul? En eso estaba, cuando me escribieron en Flickr desde Inés Rosales. Les había encantado la idea, y querían agradecérmelo enviándome algo, pero yo tenía algo mejor en mente: ir a visitarlos e intentar descubrir la historia de ese papel.

Polvorón corazón

Polvorones de canela sin grasas animales: ¿habéis notado los corazones?

Este viernes por fin hemos podido visitar a la fábrica – de la visita hablará más Jorge en su blog. Sólo puedo decir que ahora, cada vez que doy un mordisco a una torta de aceite, pienso en una de esas 16 señoras que producen todas las tortas de aceite Inés Rosales que circulan por el mundo (y no son pocas).

Yo me pasé la visita preguntando a todo quisquis – ¿Quién empezó a envasar las tortas de esa manera? Inés Rosales es la primera productora de tortas de aceite, pero hay otros – Porres, Gaviño, Upita… – que venden tortas de aceite con un parafinado muy parecido. Lo primero que conseguí averiguar es que efectivamente fue Inés Rosales la primera que comercializó la tortas de aceite, que hasta entonces eran sencillamente una receta de la zona del Aljarafe. Detrás de ella fueron los demás – en la fábrica nos lo repetían como si fuera un problema, mientras que ahí yo lo que veo es claramente un éxito: son tan buenos en todo lo que hacen que la competencia los imita en todo lo que puede.

Establecer esto era importante: si sé quien hizo ese tipo de parafinado primero, puedo centrarme en descubrir por qué ellos lo hicieron de aquella manera. El uso del papel parafinado en sí no tiene misterio: en 1910 (y hasta hace no mucho) los alimentos, vendidos a granel, se envolvían en este papel encerado para que no traspasara la grasa. Muchos otros fabricantes han dejado el parafinado en favor de tarrinas, latas y otros plásticos, mientras que las tortas de aceite se han mantenido como antaño, aunque el papel haya ido afinándose.

Parafinado pre1944

Parafinado de Inés Rosales ca. 1944

Muy bien, pero ¿y el azul? ¿Era la única tinta disponible? ¿La más barata? ¿Fue casualidad? ¿Estaré preguntando tonterías? Ya veía que me iba yo de la fábrica sin respuesta a mis dudas existenciales, cuando llegó Juan Moreno, el dueño actual de Inés Rosales. Un beso en la frente, debería haberle dado, en vez de estrecharle la mano. Porque cuando le volví a repetir, incansable, la pregunta – total, ya soy la loca de los parafinados, una más una menos… – me lo contó. Es una historia sencilla, y como todas las historias sencillas, perfecta.

Castilleja de la Cuesta se divide entre rojos y azules. Los rojos son los de la plaza de Santiago (que lleva una cruz roja en el pecho), mientras que los azules son de la calle Real. Inés Rosales (calle Real, 102), era de los azules. Así de sencillo.

Pan negro

Pan (@ La Mojigata)

Negro, así es como veo cuando, al pagar la cuenta, veo que me han cargado el pan. O el servicio, que es lo mismo. Sabemos muy bien que son cargos adicionales que nada tienen que ver con el coste efectivo del pan o del servicio, sino que sirven para poder cobrar más sin subir los precios en la carta.

Hay dos problemas fundamentales con esto.

Primero, que me cobres algo sin avisarme. Son cargos que no suelen estar indicados en la carta (lo cual es, creo, ilegal) y que sobre todo en el caso del pan me parecen un enorme engaño: si me traes algo a la mesa sin que lo haya pedido, entiendo que es un homenaje de la casa. Si luego me lo cobras, me has engañado. Y esto sin entrar en la calidad de esa cestita de picos y panes resecos.

Segundo, e igual de importante, es cutre. Es cutre en un bar de tapas, donde tomando una cerveza y una tapa te gastas quizás 4€ y encima te cobran desde 0,60€ hasta 1,20€ por el pan (más del 25% de la cuenta total!). Es cutre en un restaurante donde tomas por ejemplo un menú degustación de 100€ o más pero aparte te cobran servicio de pan a 4 o 5 euros.
Caso real reciente: gastrobar en una ciudad castellana, 3 tapas y una cerveza cada uno (6 tapas y 2 bebidas), total 32,60€, de los cuales 5€ (¡CINCO!) de servicio de pan. Eso sí, tres panes distintos, aceite de oliva virgen extra de calidad… pero ¿no estábamos tapeando?

A veces, en mis días más activistas, he rechazado la cesta del pan negándome luego a pagarlo. Ahora, no tengo ganas. No voy a comer a un sitio para estar alerta sobre si me cobran de más o no; voy para disfrutar, y si me molestan me limito a tomar nota, decirlo por ahí y, si la cosa es seria, no volver.

Cuando voy a un sitio nuevo siempre tomo nota de si cobran o no el pan. Con Shawn hemos hablado largo y tendido sobre esto, y quizás algún día lleguemos a recopilar esa lista negra de los locales que cobran pan o servicio.
Edit: Aquí está el post de Shawn acerca de esto – Bread dough.

Feliz de escuchar más horror stories de la geografía ibérica :-)

Nace la Gazzetta Gastronomica

Estoy feliz y orgullosa de participar en el nuevo proyecto de Stefano Bonilli, la Gazzetta Gastronomica. Mis primeras contribuciones están dedicadas a Abastos 2.0 y al plato español por excelencia, la tortilla de patatas. Pero hay muchos, muchísimos post más por leer, y ¡seguramente mejores que los míos!

Por ahora es en italiano y próximamente en inglés. Espero que os guste!

El largo viaje hacia CIO Mijas – #ciomijastrip

Gibraltar Christmas

Así estábamos Rosana y yo, una tarde fría de noviembre en Gibraltar. Nos habían prometido un té inglés en los Territorios de Ultramar de Su Majestad en Cádiz, y nos encontramos en un pub hortera con más decoraciones que una tienda de todo a cien. ¡Y pensar que el día había empezado de una forma muy distinta!

El desayuno campero con el que ha arrancado el #ciomijastrip (@ Venta Andrés)

Los eventos y congresos ya no son suficientes para los Gastrópodos. Para ir de A a B se puede pasar por muchos sitios interesantes, y cómo vamos a dejarnos escapar la ocasión? Pepe Ferrer fue el culpable, esta vez, de la divagación por la provincia de Cádiz, que hizo que el viaje de Sevilla a Mijas, dos horas y media, empezara a las 9 de la mañana y acabara a las 9 de la noche.

Primera parada, Venta Andrés, en un cruce de carreteras. Agujero cutre, del cual esperábamos mucho. Hay que empezar bien el día, así que un desayuno ligero es lo que hace falta. La manteca colorá es de quitar el hipo:

Detalle de la manteca colorá (@ Venta Andrés)

La manteca blanca y la carne mechada tampoco estaban mal. Reconfortados en cuerpo y alma, tiramos para Medina Sidonia. Ahí el objetivo era doble: la pastelería Sobrina de las Trejas y sus alfajores - además de los amarguillos, tortas pardas y demás mantecados…

Sobrina de las Trejas (Medina Sidonia)

…y el restaurante El Duque para comer, que ya la manteca estaba digerida y había que llenar ese hueco. Pasamos de platos creativo-viejunos y fuimos al meollo: paté de perdiz, croquetas de rabo de toro, berza con sus avíos, y unas deliciosas cabrillas con salsa de tomate.

Cabrillas (@ El Duque, Medina Sidonia)

Eso es lo último que recuerdo antes del shock del pub gibraltareño. Para quitarnos ese horror de las pupilas, y como última etapa antes de llegar a las instalaciones del CIO Mijas, paramos en Puerto Banús para ver La Moraga Sweet, el rincón dulce de la cadena gastrobar de Dani García.

La Moraga Sweet

Estaban cerrando, pero la simpática dependiente nos abrió las cajas para que pudiéramos elegir unos pastelitos para llevar. Esa misma noche dimos buena cuenta de ellos, después de la cena de inauguración del 5º Encuentro Internacional de Cocina del Mediterráneo (ofrecida por los alumnos del centro CIO Mijas, ¡excelente!). Y desde entonces no dejamos de comer… pero esa es otra historia!

Del encuentro en sí os contaré en un par de post, mañana hay algo muy importante que anunciar.

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