Me saqué el carnet hace dos meses, y tengo que recuperar algo del tiempo perdido.
Autovía –check. Gasolinera –check. Aparcamiento en batería –check. Caravana en la autopista a la vuelta de la playa –check. Conducir con el brazo izquierdo apoyado en la ventanilla -check. Cantar y dar con las manos en el volante –check. Buscar aparcamiento veinte minutos –check. Dejarse ayudar a aparcar por un macho alfa –check. Escoger la música “porque va bien para el coche” –check.
Esta mañana llevé Misha y sus hijos a la estación de autobuses de Huelva, y a la vuelta he gozado de los 20 minutos de autopista escuchando a todo volúmen las Texas Campfire Tapes de Michelle Shocked. Y como en veinte minutos no lograba aescucharlo todo, he alargado la vuelta pasando por los pinares.
Podría contar la historia de Michelle Shocked, aunque la verdad es que después de su segundo disco (Short Sharp Shocked, de 1988) dejé de escucharla -excepto alguna canción del disco más folk que haya hecho, Arkansas Traveler. Esto no quiere decir que no merezca la pena escucharla, ni que no sea buena: pero para mi, ese primer disco es un tesoro.
Buscando la historia de las Texas Campfire Tapes, encuentro un comentario en Amazon que dice exactamente lo que acabo de escribir:
“Like so many other artists (see Tracy Chapman), Michelle Shocked’s early music is consistently impressive, and consequently eclipses her more recent work. That’s not to say her recent albums are rubbish – it’s just that ‘The Texas campfire tapes’ and ‘Short sharp shocked’ were so so good.” (Ben Elliss)
La descubrí en 1988, más o menos; me la hizo conocer Andrea [Físico #1] o quizás yo a él, da igual. Recuerdo ese verano escuchando estas canciones acústicas, más acústicas imposible. De hecho la historia es que en 1986 Michelle Shocked partecipó en el Kerrville Folk Festival en Texas; Pete Lawrence, un periodista inglés, la escuchó andando por los campos del festival, y le pidió grabarla. Con un Walkman Sony.
(Luego él volvío a Inglaterra y publicó el disco, parece sin decirle nada. Michelle Shocked no reconoció el disco, aunque aprovechó la fama conseguida en Europa y empezó su carrera discográfica.)
Quiero decir, un walkman. De pilas. Este disco ha sido grabado en un casete, una cinta (y ni siquiera tenía las pilas cargadas, así que se grabó más lento, y luego al escucharlo bien se oía más rápido). Una pesadilla para los audiófilos, pero, qué maravilla de disco. Por detrás se oyen los grillos, las voces de la gente que pasa, y a veces el ruído de los camiones de una carretera cercana.
(Después de años de rechazo oficial, Michelle Shocked obtuvo la versión original de las grabaciones, sin cortes, las escuchó corrigiendo la velocidad, le gustó -¡claro!- y volvió a editar el disco, entero, titulándolo The Texas Campfire Takes. Aqui toda la historia).
No es fácil encontrarlo en la red, ni descargarlo, ni en blip o spotify, y enlast.fm sólo hay algo de información. O sea que me es imposible haceros escuchar algo de ese disco. Para que tengáis una idea, en YouTube he encontrado mi preferida (entre las preferidas), The Ballad of Patch Eye and Meg tocada decentemente por otro.
De Short Sharp Shocked es la bellísima Anchorage, que aún me deja temblando cuando la escucho.
Los grillos, ¿os dais cuenta?





