El título del post es engañoso, si has leído el libro de Mc Ewan: ahí las cortesías para los invitados se vuelven en trágica pesadilla. Yo me refiero de verdad al cariño de los extraños, los que hemos conocido (y que seguimos conociendo) día tras día con Couchsurfing aquí en Barcelona. Personas distintas y bellas y abiertas que nos han acogido y nos hacen sentir en casa. Que han aceptado y manoseado y a veces incluso aguantado nuestros hijos. Que siguen demonstrándonos que nunca se pueden tener suficientes amigos.

El martes es día de playa. Ya somos unos habitués. Llegamos, hola, qué tal, ¡hombre!, León no te alejes… Pura rutina. Esta semana ya conocemos unas cuantas personas y no nos sentimos fuera de lugar. León desaparece para jugar con Ronan, y Linus da la vuelta de todos los couchsurfers a ver quién aguanta más.

Tom era especialmente entusiasta de Linus, que recambiaba feliz. Nuestros hijos tienen un sexto sentido para las personas acertadas.

El 15 hemos hecho un picnic en el parque de la Ciutadela. Mucha comida, mucho vino, mucha charla. Tanta, que hemos pasado de ser padres relajados a padres distraídos. Gulsah se ha dado cuenta de que Linus faltaba desde hace tiempo… Yendo del picnic a los juegos, tiene que haberse distraído y ha tirado por el otro lado. Policía mobilitada, los couchsurfers que le conocían también… Ha sido encontrado después de veinte minutos, había llegado casi a la salida del parque.

Mercado de San Antonio, planta octagonal, construido a finales de 1800 por Rovira y Trias. Lo comparan a la Boquería “pero sin turistas”, que no está mal. En agosto está semidesierto, pero suficiente para nuestras necesidades. El edificio es de ladrillo y hierro forjado, con grandes vidrieras. Lo primero que dice León cuando entramos: “Se parece al mercado de Sevilla cerca de la casa vieja”. “Ojalá”, pienso yo, y después “Bueno…”, porque tiene razón: la Estación de Cádiz, en Sevilla, donde ahora está el mercado de San Bernardo, es del mismo estilo, aunque no tan bonita.

Hemos entrado en la boca de la ballena. En realidad es un cachalote, diría León si leyera el blog. Vale, un cachalote.
El animal más fascinante del Aquarium, el pulpo. Tiburones? Ya vistos. Murenas? Hemos dado. Que vengan los pulpos!!!
Linus no es de la misma idea, se queda fascinado, sí, pero también aterrado y hasta el final de la visita preguntará con voz temblante, al acercarnos a una vitrina nueva: “Puppo?”. Aunque luego tengamos que volver a verlo porque estas cosas con ocho patas a nosotros Mayer nos hacen tilín.

El segundo día en la ciudad, ya hay un meeting de Couchsurfing en la playa -nos prometen beach volley y picnic. Acostumbrados a Sevilla, nos quedamos pasmados al ver setenta personas. Montamos la esquina infantil con un simpático danés, Sune, y su estilosísima hija Ambrosia. Acabaremos volviendo a la ciudad andando juntos, hablando de casa colectivas, trabajo, couchsurfing y viajes.
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El desayuno del domingo en el Mas no es de los mejores: el café es no más que bebible, el servicio no muy amable (aunque eficiente), y el panorama, ni hablar. Pero hay sombra, hay juegos para los niños y nada de coches, y está cerca de casa. Total, no está mal.
El País no es mi periódico preferido: los suplementos son mediocres (a diferencia de El Mundo, periódico con el que no comparto ideas pero que tiene suplementos fantásticos) y el estilo no es muy claro. Pero es lo mejor que puedo encontrar, y pesa más de medio kilo (hoy 650 gramos), que es lo que importa un domingo por la mañana.
Hoy me ha sorprendido, con un artículo sobre Dave Eggers – aún no lo he leído, pero ya de por sí es una noticia puesto que no publican a menudo artículos sobre autores nuevos. Lo tengo en mi Wishlist de Amazon porque David, un couchsurfer, me lo había recomendado, y hace una semana Ilan, otro couchsurfer, me dejó su copia de You Shall Know Our Velocity. Esta es una coincidencia (adoro las coincidencias), llamada también -lo he descubierto, ¡qué coincidencia!, hoy- sincronicidad.
Luego leo que España es el segundo país (después de los EE.UU.) con más inmigración -en porcentaje, por supuesto -al parecer somos el 10% de la población, 4,5 millones de personas viven aquí sin tener la ciudadanía española. Y por fin la Segunda Generación se está haciendo mayor y españa empieza a ser más multicultural. Yo no me doy mucha cuenta de esto aquí en Sevilla, aunque es verdad que vivo en un barrio muy homogéneo y monocultural.
El Congreso del Partido Socialista (PSOE) está acabando, y llegan noticias interesantes, veremos cuánto darán de sí. Lo más importante por ahora parece ser que Zapatero ha elegido a Leire Pajín como Secretaria Organizativa, que tradicionalmente es el tercer puesto en la gerarquía del partido. Soy la única a la que le dá coraje tener que subrayar que Pajín es mujer, y que tiene 32 años? Parece que también están intentando decir cosas de izquierda, y aquí hay novedades sobre el aborto (ley de plazos), los símbolos religiosos (se habla de elimianrlo de los lugares públicos) y la eutanasía.
León y Linus juegan con sus espadas de madera, discuten sobre a quién le toca el último trozo de croissant, y me dan besos pegajosos de zumo de piña. Un buen desayuno.
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Juan y yo empezamos a hospedar couchsurfers en noviembre de 2007. No entraré ahora a hablar de las maravillas de couchsurfing y de la gente maravillosa que he conocido hasta hoy.
Una de las cosas positivas de tener tantos invitados, y a menudo de formas de pensar muy parecida, es que siempre tienen algo interesante que aportar: libros, música, opiniones, puntos de vistas, recetas y trucos…
Hace algunos días, estaba yo haciendo mi numerito de mujer madura – el que va “Tengo esos discos en vinilo – ya sabes, nosotros escuchábamos la música así, en esos tiempos…” y mi couchsurfer de 23 años me dice, cómo, no lo sabes? El vinilo está de moda ahora entre los jóvenes!
Tendremos que encontrar un tocadiscos.